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ALERTA :

¡VIOLENCIA GENERALIZADA SOBRE LOS OBREROS EN LA CODEVI !

Intimidación permanente, insultas, amenazas constantes, acoso sexual, desnudarse forzosamente, golpes, secuestraciones… todo, bajo la represión de las fuerzas armadas dominicanas de nuevo ilegalmente llamadas por la dirección de la zona franca, en total violación territorial y aún de los recientes acuerdos establecidos cuando la reintegración de los obreros.

Luego de los acuerdos de la reintegración, se trataba en efecto de establecer un ciclo de negociaciones para satisfacer las reivindicaciones obreras. Excepto una primera reunión donde el representante del Grupo M, Sr. Limbert Cruz, recibió la lista de las demandas ya comunicadas a todos, nunca ningún diálogo serio pudo tener lugar. De hecho, durante la siguiente, el sr. Cruz, no solo rehusó categóricamente la presencia legal del delegado de la Intersindical Primero de Mayo- Batay Ouvriye, sino que, además, se contentó de enumerar algunos puntos que la dirección “pensaba considerar”. Y, sin más, abandonó la sala. Nada pues se había podido empezar.

Hay que decir que, durante todo este tiempo, la situación de los obreros en la fábrica no paraba de empeorarse. Exacciones de todo tipo, violencia, intimidación y amenazas permanentes de parte de los supervisores, despidos ilegales… y, sobre todo, unas “vacunas” desconocidas, inyectadas a todas las mujeres, sin la menor documentación. ¿Se trataría de esterilización? Queda cierto que nueve de ellas que estaban embarazadas abortaron todas, algunas de ellas ya en estado avanzado ¡(8 meses)! Mientras que la explotación aumentaba sin cesar: por medio de un nuevo sistema introducido, el “ticket” rechazado por la gran mayoría de los trabajadores, en el marco de una resistencia permanente.

Finalmente, explotaba la situación cuando, en el último encuentro formalmente aceptado por la dirección después de reiterados pedidos, el martes 2 de junio, el sr. Cruz aparecía en la fábrica pero menospreció totalmente a los obreros y su sindicato ignorando altamente la reunión prevista y yéndose poco tiempo después de su llegada.

Entonces, reunidos en asamblea el mismo martes por la noche, los obreros decidieron por unanimidad para un paro de treinta minutos dentro de cuarenta y ocho horas para significar a la dirección su descontento. Si, a pesar de esto, mantenía su posición negativa, estaría decretada una huelga para el próximo lunes, 7 de junio. Según lo exigido por las leyes haitianas, el Ministerio de Asuntos Sociales y del Trabajo, tanto como la Codevi fueron advertidos a tiempo, las signaturas de recepción estando en manos de la secretaría del sindicato.

El jueves 3 de junio siguiente, el paro fue ejecutado de las nueve a las nueve y treinta de manera unánime. El gerente principal, sr. Luis Gill, trató de convocar a dos miembros del sindicato que, a su gusto, escogía él, el Coordinador General, Sr. Borgella y el Secretario, Sr. Miratel Joseph. Esta práctica está en ella ilegal pues no le toca a la dirección “escoger” los representantes del sindicato. Los obreros, muy al tanto de sus derechos al respecto, se presentaron con una delegación completa de doce miembros escogidos por ellos mismos. Fue el momento que Gill pensó el más apropiado para tratar de hablar sin fin de lo que juzgaba como una falta de consejería del sindicato, sobre el hecho de que había en vano pedido una lista completa del sindicato etc… todo de lo más ilegalmente y en franca contravención con las estipulaciones del Código del Trabajo haitiano con respecto a la ingerencia patronal. Los delegados del sindicato, rehusando, con toda justeza, de contestar, el sr. Gill se negó a abrirles la puerta y dejarlos irse. Únicamente gracias a la intervención de sus compañeros afuera parados y gritando para que pudieran salir, es que lograron salir de esta difícil situación.

La mañana siguiente, viernes 4, el sr. Capellan mismo apareció en la fábrica. Y, en vez de dialogar, no hizo más que amenazar los obreros de revocación, pretextando una pérdida de millones de dólares por falta de productividad durante los acontecimientos pero sin mención alguna de de las negociaciones y/o de los problemas que confrontan los obreros.

Más tarde, el sr. Gill convocó a cuatro miembros de la fábrica de t-shirts, M.D., para anunciarles su despedido inmediato, en una sala pequeña que ellos mismos llaman la “caja negra”. Una vez adentro, cerró la puerta con candado y en las afueras unos guardias dominicanos nuevamente ilegalmente llamados en territorio haitiano. Bajo presión de sus armas, cuatro mujeres se vieron allí interrogadas sobre el paro, su “carnet” arrastrado al igual que su camiseta identificándolas como trabajadoras de la fábrica. Se quedaron así media desnudas más de una hora dentro de aquella pieza. Alarmadas, sus compañeras acudieron gritando, para encontrarse con los guardias armados quienes frente a la situación llamaron a otros y apareció un camión entero, lleno de guardias quienes cargaron sus armas en dirección de los obreros. Intimaron a los trabajadores la orden de echarse para atrás e irse ya. Así se terminaba esta semana de trabajo, algunos de los obreros no pudiendo recibir el dinero semanal debido, otros obligados a dejar su bicicleta. Una mujer de cuatro meses embarazada, fue arrojada en un charco de lodo, sus vestidos rotos. Las obreras despedidas, desnudas, solo pudieron beneficiarse de la generosidad de algunas compañeras quienes les prestaron pedazos de vestidos para irse a casa. Varios recibieron golpes de fusiles y se fueron así heridos.

Estos acontecimientos llevan para nosotros un sentido alarmante. “Eche afuera lo natural, vuelve enseguida”, como dice el proverbio: el Grupo M usa de nuevo la violencia la más bárbara (golpear ¡hasta mujeres embarazadas!), abuso total de la soberanía del país vecino (llamar de manera reiterada a las fuerzas armadas dominicanas en suelo haitiano) y del sadismo el más repugnante (¡provocar abortos!)

Es importante hacer resaltar el papel jugado por algunos burgueses haitianos, Michael Roy y Carl Denis (este último putchista notorio quién, durante los tres años del golpe de estado de ’91, afirmaba abiertamente su perteneciencia a las fuerzas las más reaccionarias y corruptas del país), quienes acompañan este proceso tratando de corromper miembros del sindicato y aún de la comisión de verificación, desinformando finalmente como pudieran sobre la defensa de los obreros de sus derechos legítimos. Nunca estos dos señores se han sentido obligados a hablar de su representatividad y su inserción en este conflicto.

Igualmente de este gobierno quién, después de perfectamente ignorar demandas de intervención tanto de la Intersindical como del Sindicato mismo al principio y a todo lo largo del conflicto, inmediatamente manda un representante a la primera llamada del patronato, llegando en vehículo de los patronos y van hasta proponer establecer descaradamente sus oficinas ¡en la misma fábrica! (Informe de la Comisión de Verificación, 7 de mayo del 2004)

Los obreros de la Codevi se encuentran solos frente a esa ofensiva orquestada, armada, sumamente violenta, en todos puntos ilegal y sádica. Se trata pues, hoy, de una alerta realmente urgente. ¿Quién sabe lo que espera a los obreros durante la huelga de próximo lunes? Como siempre, vuestra acción de difusión de esta situación, lo más ampliamente posible, de su denunciación por todos los medios disponibles, de presión directa e indirecta, de movilización cualquiera es un signo de solidaridad y de lucha común necesario.

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Leen aquí el Expediente completo.

OBREROS DE CODEVI OUANAMINTHE (SOKOWA) CAMINANDO A LA FÁBRICA

BATAY OUVRIYE (Batalla Obrera) es un movimiento haitiano de lucha obrera que permite a los miembros de esta clase de participar a las luchas democráticas de este país. Se opone firmemente a la colaboración de clase con los explotadores y su aparato de dominación - el Estado - y se solidariza con el conjunto de las clases oprimidas de este país, así que internacionalmente, participando en su trabajo de organización y de lucha.

Nuestra lucha continúa, también:

- Contra las zonas de comercio libres y las condiciones de explotación extrema en las fábricas de ensamblaje;

- Contra la aparcería y las formas arcaicas de producción prevaleciente en todo el campo;

- Para condiciones de vida convenientes para toda persona humana dentro de la sociedad participativa determinada por la justicia social y el acceso universal al género y servicios disponible en el mundo hoy.

BATAY OUVRIYE saluda el valor y la constancia de nuestros camaradas del Haití Support Group (Inglaterra), Réseau-Solidarité Peuples Solidaires (Francia) y de la Red de Solidaridad Batay Ouvriye (Nueva York).