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DECLARACIÓN DE BATAY OUVRIYE (LUCHA OBRERA) SOBRE LA SITUACIÓN HAITIANA HOY EN DÍA

20 de diciembre del 2003

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En el marco de nuestra práctica concreta en el terreno de la cotidiana lucha de los obreros, trabajadores de toda clase y de las masas populares en general, para nosotros de BATALLA OBRERA, era un hecho ya clarísimo: los dirigentes Lavalas, con su permanente contribución en destruir todas los componentes populares del amplio movimiento de masas 1984-1990, se habían constituido en un poder totalmente anti-popular. Y, dentro de esa misma evolución, claramente reaccionario; de ahí, obligatoriamente, siempre más y más represivo, hasta llegar a ser criminal. Hace tiempo que nosotros tenemos que enfrentar esa realidad.

De hecho, en tierras de grandes terratenientes, en fábricas burguesas, en el Ministerio del Trabajo, en el de la Justicia, siempre se oponen a la lucha del pueblo reivindicador. Igualmente, en luchas que no nos tocan directamente a nosotros como organización, en los numerosos barrios populares, con las pequeñas vendedoras, los chóferes, en el escándalo de las cooperativas, en contra de los estudiantes, los trabajadores de prensa..., dondequiera, es el mismo afán: destruir las luchas reivindicativas, apagar la palabra. Y, para oponerse a las luchas obreras, de trabajadores y del pueblo en general, su represión fue siempre máxima, sin nunca pensarlo dos veces. Hace tiempo que nosotros denunciamos esa realidad.

Pero, como para todo en nuestra actual sociedad, es nada más cuando se ataca a la pequeña burguesía de profesionales e intelectuales y a la burguesía en sí, que se considera la represión “inaceptable”.

Hoy en día, con llegar precisamente a reprimir también esas mencionadas clases y categorías, la crisis política viene a ser general y el grado sumamente elevado de los actos represivos del gobierno deja entrever claramente que está llegando a su fin. Es prácticamente el espacio democrático entero que se está cerrando y es la población también entera que vocifera su total desacuerdo a este estado de cosas y pide la eliminación (por lo menos la cabeza) de este poder ya villano.

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Sin embargo, por el otro lado, de las clases sociales, categorías o sectores que piden la renuncia del gobierno, no todos apoyan de veras los intereses del pueblo. Y, más precisamente hablando, podemos afirmar que muchos están en contra de nuestros intereses de masas. Eso, entonces, hace la situación a la vez compleja y complicada.

Nosotros, en BATALLA OBRERA, conocemos de cerca la burguesía haitiana y sabemos muy bien que su real naturaleza es totalmente anti-trabajadora, anti-popular. Lo que diariamente sucede en sus fábricas, negocios, talleres grandes o pequeños, somos nosotros obreros, trabajadores de toda clase que lo percatamos concretamente. Somos nosotros quienes vivimos en la carne el nivel de menosprecio, de humillación, de dominación, de represión que se propicia siempre al trabajador haitiano, en vista, junto con las multinacionales imperialistas, de establecer en el país una explotación sin límite. Les acompañan sus distintos representantes (políticos o intelectuales) para siempre denunciar cualquier protesta, paro, huelga o movilización de parte de trabajadores que no hacen nada más que reclamar sus derechos democráticos, argumentando que ¡para cada día de este “desorden”, el “país”...pierde dinero!

Sabemos también que es el propio régimen Lavalas quien les garantiza siempre una total IMPUNIDAD en las exacciones y crímenes que perpetúan sobre los obreros, los pequeños campesinos, los trabajadores y el pueblo en general. Siempre hemos denunciado ésta impunidad junto con las alianzas políticas y económicas que la sostienen. Hoy, si la burguesía combate Lavalas, es porque este poder, por su crónica incapacidad y sus arcaicas contradicciones, no permite ni administrar a cabalidad el Estado, ni establecer la hegemonía que necesitan éstas clases para irradiar completamente su explotación. Finalmente, si tienen que aparecer directamente en el escenario político, es por la crisis de representatividad que sufren, crisis a la cual varias veces hemos hecho referencia en el pasado cercano.

Lavalas se basa en ésta aparición directa para, tratando de contrarrestarla, ponerse como un poder realmente popular. ¡Pero todo este montaje es pura mentira!

1. Lavalas siempre le ha dado a la burguesía ventajas considerables, no sólo en conflictos oponiéndola a los trabajadores, sino también en su profunda orientación político-económica: citamos la profusión de grandes bancos, de enormes negocios tanto en los servicios como en comercio y el establecimiento de las zonas francas particularmente.

2. La cabeza (cerebro) Lavalas está compuesta ella misma por burgueses, de los más grandes monopolios. Lo único es que no se dan a conocer.

3. En el Estado, son de los más corruptos: los más recientes escándalos del arroz, de la droga, del contrabando, junto con el saqueo de las cooperativas son muy bien conocidos todos.

4. Pillos por naturaleza y a gran escala, no es por nada que por el mismo pueblo fueron nombrados ¡“Gran Manjè” (“Comelones”)!

5. Así que: nunca han tratado de satisfacer verdadera reivindicación popular alguna, ni hablar de construir un Estado a base de ésta lucha misma.

6. Junto con sus aliados de la burguesía económica, hablan de “dar trabajo”, a lo cual contestamos que durante la época colonial también ¡los colonos franceses “daban trabajo”! Pero, justamente, ¡con la esclavitud que conocemos! La creación de empleos es una, en qué condición, es otra.

7. Son los máximos destructores del Estado, dónde establecieron como regla la privatización del las instituciones, a favor de las grandes compañas burguesas, nacionales como extranjeras, tratando ellas de sacar beneficio a lo que debería de ser servicio público garantizado.

8. Finalmente, son los mayores “vendedores de patria”, dónde aguas territoriales, aires y frontera están ahora en manos del gobierno americano o bajo el control de la burguesía y del ejército dominicano.

Lo repetimos pues: ¡LAVALAS Y LA OPOSICIÓN BURGUESA NO SON MÁS QUE DOS PODRIDAS NARGAS EN UN MISMO PANTALÓN ROTO!

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En el movimiento global de protesta en contra de éste gobierno, movimiento fundamental y profundamente justo, otras tendencias que las burguesas, por suerte, empiezan a aparecer, dejando poco a poco sus huellas en ésta particular lucha. A pesar de las repetidas tentativas de recuperación por parte de la oposición burguesa, este nivel poco a poco se está definiendo. Debe de profundizar este objetivo, conscientemente, y así pasar a otra etapa dónde claramente, en la lucha misma en contra de este poder villano, contrarrestar a la vez la orientación burguesa (la cual trata de establecer un supuesto “estado de derecho” dónde, sin embargo, no sólo no se nombra - ni hablar de atacar - la impunidad de los patronos, sino también que, como ya se conoce de sobra, está totalmente entregada al imperialismo económico). Las organizaciones o individuos quienes realmente comparten los intereses de las masas, deben de llevar en la lucha misma los intereses de las clases dominadas, para formar el CAMPO DEL PUEBLO y así construir y constituir su verdadera y necesaria autonomía.

Hoy en día, la clases dominantes tratan de confundir los intereses verdaderos de las masas bajo sus propios objetivos, presentando para eso una llamada “democracia” únicamente técnica, abstracta y nebulosa. De tal manera que, aunque Lavalas está por cerrar completamente el espacio democrático logrado por nuestras arduas luchas, hay que estar sumamente conscientes que todos los intereses que lo quieren abrir de nuevo no son los mismos. Y podemos decirlo sin temor a equivocarnos: hay quienes están en contra de nuestros intereses. Tenemos que tomar en cuenta las experiencias del 1986 al 1990, dónde el movimiento de luchas populares fue siempre limitado y desviado por la orientación burguesa vigente para ésta época.

Por eso lo repetimos, incansablemente: en este preciso movimiento de alta protesta, el cual tiene infinitas bases para existir y desarrollarse aún más, las masas populares como sus distintos niveles de organización, deben desarrollar su completa autonomía para llegar a coger iniciativas propias que llevarán entonces sus propios intereses en general y los de los trabajadores en particular.

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En éste sentido, podríamos aún anticipar que, si se logra superar la actual etapa, se debe de esperar una represión igual y tan terrible de parte de los grandes terratenientes y los burgueses (directamente o por medio de sus representantes intelectuales o políticos), todos bajo el mando de los imperialistas, una vez empecemos a reclamar nuestros propios derechos y luchar por nuestras reivindicaciones.

Es únicamente en la medida que, durante y dentro de la presente lucha misma, logremos construir y constituir de manera autónoma nuestro verdadero CAMPO que podremos llegar a defender nuestros propios intereses y enfrentarnos a quién aparezca.

¡ABAJO LAVALAS QUE, TRATANDO DE ENGAÑARNOS, NOS GOLPEA SIN CESAR!

¡ABAJO LA EXPLOTACIÓN, CUALQUIERA QUE SEA Y DE DÓNDEQUIERA QUE SALGA!

¡VIVA LA LUCHA POPULAR, CON LOS TRABAJADORES COMO POSTE CENTRAL Y BAJO LA DIRECCIÓN DE LA CLASE OBRERA!