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16/12/05

Estar atacado por el enemigo es una buena cosa. Pero debemos poder transformar un ataque, como elemento negativo, en un aspecto positivo, en el interés general de la clase obrera.

Durante las pasadas semanas, los enemigos de la clase obrera han atacado a Batay Ouvriye , bajo varias formas. Hemos sufrido ataques de parte de ciertos sectores en la emigración quienes están buscando cosas que hacer o dándole continuación a sus prácticas de “jefe”. Vinieron esos ataques también de parte de los candidatos reaccionarios burgueses por todo el país. También de parte de los grandes terratenientes. Como que están bien coordinadas las prácticas reaccionarias… Y si no fuera el caso, se trata de una coordinación orgánica reflejando las luchas de clase, pues un momento en la lucha, como en la existencia y las prácticas de Batay Ouvriye . Es un momento en la lucha de las masas, de los trabajadores, de la clase obrera. Tenemos que ser capaces de enfrentarnos a esos ataques correctamente. Tenemos que activar prácticas en vista de lograr maximizar la realización de los intereses de la clase obrera frente a estos ataques. Uno de los objetivos es el reesfuerzo de nuestro campo. Y, para esto, es necesario bien entender las posiciones y las prácticas de Batay Ouvriye bajo diferentes aspectos, algunos de los cuales, si no conciernen los ataques directamente, pueden servir para tener más conocimiento de Batay Ouvriye por parte de militantes y progresistas consecuentes.

SOBRE LA “DESESTABILIZACIÓN” DEL GOBIERNO DE ARISTIDE

Tenemos que aclarar de paso que triunfar en elecciones no quiere decir obligatoriamente ser popular. Sino, se diría que Bush es popular. Sacar alto porcentaje tampoco lo  significa. Sino, se diría que en las últimas elecciones, Chirac salió como presidente popular. En verdad, depende de la situación de las luchas precisamente, nacionalmente como internacionalmente. Para que un gobierno sea realmente popular, hay que analizarlo en sus relaciones con las masas populares, en sus relaciones con los intereses de las masas populares, sin demagogia. Es en este sentido que decimos: el gobierno de Aristide no permitía la defensa de los intereses de las masas populares cuando estuvo en el poder. Se trataba de un gobierno populista que se apoyaba sobre un sector del sub-proletariado garantizando su reproducción (lo cual explica que los oportunistas-populistas - que son parte de ellos - quisieran hacerlo pasar por un gobierno popular) pero que estaba esencialmente organizando la represión y el terror bajo la dirección de Aristide, en el marco de la autocracia que éste había instalado. Dicha represión y terror estaban organizados en contra de los trabajadores, en todos los conflictos donde se encontraban ellos, siempre en contra de sus intereses generales. Fue un gobierno reaccionario. Su forma autocrática permitió a sus adversarios burgueses de lanzarse en una demagogia de “democracia”. Esos adversarios, tal reaccionario como él, defendían sus propios intereses.  Entre ellos, ciertos burgueses que luchaban para apoderarse de la cabeza del Estado y poder entonces jugar un rol principal y hegemónico. Estuvimos pues frente a dos corrientes reaccionarias burguesas. Una encabezada por la burguesía maquiladora alianzada a variados intereses capitalistas entre los cuales los recientes enriquecidos duvalieristas y la otra encabezada por el capital financiero alianzado a los peores monopolistas bajo el mando político de unos populistas quienes buscaban acumular a su vez en el Estado.

La responsabilidad de toda organización consecuente debe de haber sido: construir una verdadera alternativa popular. Para nosotros, fue: construir una alternativa popular con los trabajadores como poste central para de una vez salir del populismo y todas las confusiones que trae. Para ello, el trabajo debía de dejar entender a los dos enemigos que peleaban uno contra otro, mientras usábamos todos los intersticios dejados. Para quién busca una verdadera alternativa popular, ésta era la posición correcta. Y sigue siendo la posición correcta.

No estábamos desestabilizando a ningún gobierno, como ya lo hicimos claro en otras tomas de posición. Es más, el concepto mismo de “desestabilización” es uno burgués. Un análisis correcto debe ir más lejos, planteando el problema de las contradicciones entre las clases dominantes como entre ellas y las masas populares.

SOBRE LA AUTONOMÍA DE LA CLASE OBRERA / BATAY OUVRIYE

La autonomía de la clase obrera es fundamental.   Debe de existir en su línea y, en base a ella,  debe existir una lucha permanente frente a las corrientes negativas populistas, oportunistas y reaccionarias. Nuestra autonomía debe ser una posición fundamental en nuestra orientación. Nosotros, en Batay Ouvriye , trabajamos en este sentido pues sabemos que la autonomía se basa antes que nada en la practica

Pero, quiere autonomía decir aislamiento total? No lo pensamos para nada. Varias situaciones existen donde aún teniendo en cuenta nuestra autonomía, existen relaciones con otras clases en el seno del campo del pueblo y otras organizaciones. Eso es cierto en el contexto de diversas formas de unidad tales como las alianzas, unidades de acción, solidaridades… Eso vale tanto dentro de una formación social como en las relaciones con otras formaciones sociales. Todas estas formas de unidad / alianzas / solidaridad encuentran su base en las prácticas concretas, en las relaciones concretas que establecemos en nuestras prácticas.

Hasta el momento, Batay Ouvriye nunca ha integrado ninguna federación internacional pero hemos realizado prácticas comunas con numerosas organizaciones en el campo de batalla mismo, nacionalmente e internacionalmente. Lo más importante, para nosotros, lo fundamental para los trabajadores y las masas populares en general es, el respeto permanente de nuestra autonomía. En este marco, Batay Ouvriye ha aceptad varias formas de solidaridad. En eso, tuvimos en cuenta las diferentes contradicciones que atraviesan las luchas de clase, nacionalmente e internacionalmente. En la lucha contra Disney, por ejemplo, hemos aceptado la solidaridad de varias corrientes. Ciertas ofrecían una solidaridad políticamente limitada basada en su humanismo. La aceptamos. Pero, hemos también claramente mostrado sus límites y, en algunos casos, su naturaleza hasta reaccionario.  Mantenemos la misma posición en cuanto a la solidaridad financiera. Deberiamos subrayar que, por lo general, la solidaridad proveniente de organismos como ONGs, fundaciones, etc… no son nunca limpias. Peor, estamos conscientes que el enemigo puede tratar de colarse allí. Nuestro principio queda en utilizar las verdaderas contradicciones, las concretas que existen en la práctica de terreno. Dentro de todo esto, nuestra autonomía, otra vez, es la clave. Solo ella puede permitirnos siempre mantener nuestra línea recta en el interés de la clase obrera, de los trabajadores y de las masas populares en general. Sola ella puede permitirnos mantenernos siempre en frente a nuestros enemigos, aunque ellos pudieran tratar de colarse entre nosotros. Por eso, criticamos claramente y abiertamente todos aquellos que deben de serlo, al igual que todos los niveles también, siempre según nuestra línea. Donde quiera que estemos invitados a formular nuestras posiciones, las transmitimos y las seguiremos transmitiendo, siempre que tengan lugar en contextos donde esas prácticas están en el interés de la clase obrera o aún con algunos obreros presentes. Por tanto que pueda esto ayudarles a avanzar en sus  luchas, en nuestra línea. Si alguna organización ofrece su “solidaridad” en la lucha, no estamos en posición de descartarla o de rechazarla. La lucha de la clase obrera en Haití ¡es demasiado difícil! Si el enemigo piensa poder utilizar esta “solidaridad” para tratar de desviarnos o infiltrarnos, que lo haga. ¡Se rompiera los dientes! Lo más importante para nosotros es preservar nuestra autonomía y, con y dentro de esto, combatir todos los elementos erróneos, reaccionarios, aún cuando dicen desear “ayudar” de cualquier forma.

En esto marco, algunas personas han formulado serias inquietudes acerca de nuestra credibilidad. Nosotros sostenemos que el avance en las prácticas de terreno existirá siempre para consolidar nuestra credibilidad. Una práctica con los trabajadores, donde quiera que se plantea el interés de los trabajadores puntualmente e históricamente, estará siempre creíble. No existe otro criterio.

Posición de Batay Ouvriye con respecto a ciertas formas de terror-repression

Eso constituye uno de los límites que tuvimos bajo el régimen de Aristide y que sigue existiendo actualmente con los reaccionarios en gobierno. La complejidad de la situación dificulta nuestras rápidas intervenciones.

Hablamos de un límite pero deberíamos hacer claro que: estamos condenados a enfrentar la represión y el terror que caracteriza el momento histórico que estamos atravesando. Últimamente, es lo que significamos en nuestros comunicados al decir: “¡hagamos frente!”. Concretamente, como otras personas lo dijeron igualmente “el gobierno de Aristide ejecutó la represión y el terror contra los propios trabajadores (pequeños campesinos, pequeñas vendedoras, pequeñas artesanos…) contra la clase obrera (empujando la orientación neoliberal en los conflictos frente a los burgueses, limitando el salario mínimo aún más bajo que los propios burgueses estaban dispuestos a paga, permitiendo, favoreciendo, organizando la acumulación del Capital financiero, particularmente… ). Al mismo tiempo, actualmente, la policía y las fuerzas represivas ejercen un terror tratando de destruir las organizaciones de base lavalas quienes, en la ausencia de sus dirigentes, están más facilitados a transmitir sus propias y verdaderas reivindicaciones. Y las masas, en medio de este terror y de esta represión de parte de la policía y de fuerzas de la MINUSTAH, sufren terriblemente. Las ejecuciones tienen lugar en todo el país en todas partes, incluyendo nuestros propios locales y sobre nuestros propios dirigentes. La penetración brutal de las fuerzas militares en los barrios populares a fin de realizar el terror es una característica de la situación actual. Batay Ouvriye la denuncia aunque no con toda la fuerza que algunos esperaban. Eso esta debido al hecho de que tenemos que tener en cuenta concretamente las relaciones de fuerzas existentes en el marco de la construcción a realizarse a fin de realmente ser capaces de hacerle frente y encontrar una solución a esta situación. En efecto, confrontamos concretamente esta represión en diferentes lugares, a pesar de no darle gran publicidad. Recordamos los enfrentamientos con los dichos “rebeldes” en el Noreste o en el Noroeste; en esta última región, han muerto en estas confrontaciones dirigentes nuestros. Más recientemente, el arresto de varios dirigentes de Batay Ouvriye tuvo lugar por causa de su posición con respecto a las elecciones y sus prácticas concretas frente a la demagogia de los candidatos en las zonas rurales donde estaban. En ciertos barrios de Cabo-Haitiano, hemos afrontado antiguos miembros del ejercito quienes estaban por robar terrenos de trabajadores, pescadores específicamente; les hemos enfrentado también a aliados que estuvieron con pandillas lavalas, tratando de robar parcelas de pequeños campesinos bajo ordenes de grandes terratenientes. Son algunos ejemplos, existen muchos más. Así denunciamos hoy formalmente, una vez más, la violencia y el terror anti-popular regados por las fuerzas reaccionarias de este país con su gobierno fantasma y lacaya Latortue-Alexandre en coordinación permanente con la MINUSTAH. Denunciando la represión-terror y combatiéndola concretamente, estamos siempre conscientes de su real objetivo, el de romperle la cintura a las masas, independientemente de los pretextos invocados. Utilizando las contradicciones dentro de las masas mismas, lo hacen sistemáticamente. Durante todo el año pasado, lo vivimos concretamente y lo denunciamos siempre.

Deberíamos añadir que un elemento que deja aún más difícil todavía la situación es la naturaleza extraviada del terror de las pandillas lavalas, su carácter difuso y sin orientación precisa, donde a menudo se ejerce contra las masas mismas. Los dirigentes lavalas, como sector político reaccionario que son, utilizan una parte del sub-proletariado para ejercer esta violencia sin orientación. Esta violencia contribuye también en el terror. Es muy negativa para las masas a todos los niveles. No se puede calificar de “resistencia”. Frente a ella, se encuentra la violencia del sector reaccionario anti-lavalas, igualmente en pleno seno de las masas populares: pandillas al servicio de la burguesía, en las fábricas, en los barrios populares. A esto se suman las tropas de ocupación, con la policía, que dirigen su propia violencia anti-popular. Con este cuadro, el trabajo para facilitar una comprensión clara y precisa no es fácil. Viene a ser aún más complicado cuando sectores populistas, oportunistas y reaccionarias tratan de asimilar la violencia extraviada (a menudo ejercida contra el pueblo mismo y contribuyendo a difundir aún más el terror, dificultando así una real movilización) ¡como “resistencia”! El trabajo necesario para que las masas recobren sus propias prácticas y métodos de lucha en su propio interés no es nada fácil. Pero ¡es la vía!

SOBRE LA OCUPACIÓN

Para Batay Ouvriye , al igual que en 2004 cuando los putchistas y lavalas obraron juntos para aquella ocupación de 20,000 hombres, hoy, otra vez, sufrimos una ocupación desmesurada. De nuevo. Y del mismo modo, lavalas y la oposición han trabajado junto para esta ocupación siempre disfrazada de las tropas de la Naciones Unidas.  Batay Ouvriye se posiciona y seguirá siempre posicionándose frente a la ocupación. Otra vez allí, la práctica se dificulta por las formas que cogen las contradicciones entre las clases dominantes. Estas formas permiten diversos tipos de demagogia. Y se deben de tratar correctamente. Pero, día a día, la situación se aclara más. Sin verborrea, la construcción de fuerzas para llevar la real lucha en contra de la ocupación se desarrolla como aspecto específico – y esencial - de la lucha global. Por eso, repetimos: ¡Abajo la ocupación! ¡La lucha acaba de empezar!

SOBRE LAS ELECCIONES

En el marco de la ocupación y de las contradicciones en el seno de las clases dominantes, los reaccionarios tratan por todos los medios de salir de la crisis por las programadas elecciones. Nuestra posición es clara: de la misma manera que durante las pasadas elecciones, éstas constituyen un modo para las clases dominantes de tratar de escapar a la profunda crisis estructural que atraviesan. Así buscan reestablecer cierta hegemonía entre las clases dominantes. Que sea durante las pasadas elecciones o ahora: ¡son sus problemas! Allí también, la autonomía de los trabajadores debe estar clara. Para esto luchamos. Sin embargo, debemos analizar el escenario político en una situación donde, ahora, lo que está en juego concierne a todas las clases sociales y con fuerza. Por el otro lado, tenemos que tener en cuenta el nivel real de las masas quienes, ellas, tienen una consciencia de la situación todavía limitada al simple y neto nivel democrático. Tenemos que pensar hacia dónde hoy pueden apuntar, en el marco de su autonomía. Por esta razón, las contradicciones entre las clases dominantes pueden ser útiles para permitir la creación de mejores condiciones para el avance de las luchas de las masas, en defensa de sus intereses y eliminando, para eso, la confusión, la ilusión y la mistificación que traía lavalas. En eso, las tácticas deben de plantearse con mucha precisión.  Estamos en contra de toda elección burguesa pero utilizaremos todas las contradicciones entre burgueses y los que llevan en sus pasos, en las formas las más apropiadas. “Estar en contra de las elecciones burguesas” significa, al mismo tiempo, aún durante su curso, permitir a las masas comprender que nunca así llegarán ellas al poder como para proponerse saltos cualitativos y así llevar al frente sus reales intereses. Es permitir a las masas comprender que las clases dominantes les están utilizando para realizar sus intereses. Al mismo tiempo, las masas deben de estar claras sobre las contradicciones que existen entre las clases dominantes y entre las clases dominantes y nosotros; debemos estar claros sobre cómo utilizar esas precisiones para alcanzar nuestros objetivos. En lo posible, ¡agudizar las contradicciones! Actualmente, paralelamente a nuestras posiciones fundamentales y el trabajo que se realiza a partir de ellas, debemos bien tener en cuenta las prácticas de las masas mismas y, así, crear mejores condiciones para el desarrollo de las luchas al mismo tiempo que contrarrestar las corrientes reaccionarias fascistas en germen.

SOBRE NIVELES

Batay Ouvriye es un movimiento luchando en el nivel democrático. Todos deben estar claros sobre esto. Las palabras débiles de elementos sin entendimiento mínimo de la problemática no deben confundirnos. Si, por otro lado, es un trabajo que están realizando, es cosa de ellos. Batay Ouvriye no es una organización marxista-leninista, ni una organización revolucionaria. No pretende serlo tampoco. Pero, al mismo tiempo, el interés real de la clase obrera, aún en nivel democrático, exige desembocar sobre posiciones más avanzadas, debido a que la orientación global se queda dentro de la problemática general de la teoría de la clase obrera. Es en el marco de la lucha general, de las prácticas de terreno mismas, que la superación tendrá lugar. El avance de las prácticas constituye pues el marco de su superación. Pero, cada vez, en cada momento, las posiciones se quedan en los límites de las luchas democráticas, aunque deben de llevar en su mismo seno el germen de su superación. Batay Ouvriye debe de ser parte del movimiento general destinado a realizar totalmente los intereses de la clase obrera pero no debe existir confusión de niveles. En este sentido, las prácticas de Batay Ouvriye no desembocarán en ellas en la toma del poder. No es responsabilidad de Batay Ouvriye . En este sentido, no somos para nada anarco sindicalistas.

En el seno de Batay Ouvriye , existe la Inter-Sindical Primero de Mayo – Batay Ouvriye . Está ella constituida de sindicatos y comités de fábrica. Su presencia en Batay Ouvriye debe de ser respetada, al mismo tiempo que se debe de imponer el respeto del nivel democrático, sin liberalismo. Concretamente, eso tiene efecto en las posiciones y prácticas de Batay Ouvriye .

En el marco de la represión anti sindical permanente, la construcción del movimiento, en seno de las luchas mismas, debe de hacerle frente a numerosas dificultades. Las direcciones de los sindicatos están compuestos por obreros mismos. Sus coordinaciones también. Otros militantes los sostienen, en todas sus prácticas. Todo el funcionamiento de este nivel se basa en la democracia interna. Y en el contexto de la construcción de la responsabilidad del portavoz, funciona la misma lógica, es decir, progresivamente, coger en manos / coger de manos. Los militantes apoyan esta transformación y están llamados a desaparecer. Los trabajadores, en su renovación, son permanentes. No hay otro camino.

SOBRE DENUNCIACIONES

A pesar de su aspecto secundario, este punto tiene importancia. En general, no tenemos la costumbre denunciar a individuos quienes, de una manera u otra, llevan alguna lucha contra un enemigo común (en este caso, el imperialismo). Aunque podamos no estar de acuerdo con su línea, su orientación táctica o con ciertas de sus prácticas en el terreno, frente al enemigo, siempre tratamos de proteger a esos individuos, a pesar de siempre denunciar todas las prácticas que juzgamos erróneas. Al contrario de las corrientes que nos atacan (que, ellas, se dedican a indicarle al enemigo nuestros nombres, direcciones personales, lugares de reunión…!), nosotros, en el contexto de nuestras críticas, intentamos siempre insistir sobre prácticas actuales que consideramos incorrectas y fuera de los intereses tanto de la clase obrera como de de los trabajadores y de las masas populares en general. Así fue como y porqué denunciamos a la CATH cuando pensamos que su línea era contraria a los intereses de los trabajadores en lucha.

Si elegimos hoy nombra al Ben Dupuy, es porque se trata de una excepción. Esa excepción no es gratuita. Es porque realmente constituye un caso extremo. Aunque, de nuevo, insistimos más en sus prácticas y aún en las pasadas, a pesar de todo, escogimos nombrarlo. Esta decisión está debida al hecho que todos los que encontramos y con quienes hemos discutido sobre el papel de indicador que jugó entre los progresistas y, actualmente, contra nosotros, siempre nos han contestado: “ ¡Pero todo el mundo conoce muy bien a Ben Dupuy! Todo el mundo sabe muy bien el trabajo que realizó y que todavía esta realizando este hombre. Así siempre ha sido él. Es un trabajo que está haciendo. Todo el mundo lo sabe muy bien. ” Pero nadie lo ha formalmente consignado. Es la razón por la cual, hoy, consignamos nosotros este asunto que todo el mundo sabe muy bien pero del cual se habla nada más que durante movilizaciones, en reuniones amplias, en encuentros o solamente entre sí.