8. Las revocaciones y/o suspensiones ilegales o todas formas arbitrarias de las cuales son victimas los trabajadores;
9. El infierno totalmente arbitrario, ilegal y completa impunidad con la cual funcionan las zonas francas;
10. La sensibilización de los obreros sobre la necesidad de un nuevo Código del Trabajo y sobre la ausencia de un plan de asistencia social en Haití, así como las prácticas dudosas de instituciones estatales como la “ONA” (Oficina Nacional de Seguro-Vejez);
11. Las reformas obligatorias en el Ministerio de Asuntos Sociales y del Trabajo pero también nuestro apoyo a los empleados de la administración publica en lucha contra la aplicación del programa de ajusto estructural impuesto por las instituciones financieras internacionales a nuestro país;
12. La represión policíaca o la de los elegidos locales como los “Casec” (Consejos de Administración Comunal) contra los miembros de nuestras organizaciones campesinas, de barrio o por empleados de la Oficina de Trabajo del Ministerio de Asuntos Sociales;
13. Las medidas económicas o políticas que no permiten un desarrollo real o sostenido de nuestros recursos naturales y humanos;
14. La necesidad de otro tipo de Estado capaz de poner los intereses de los trabajadores y de las masas populares al primer plano.
Batay Ouvriye interviene sobre todos estos puntos distribuyendo volantes, folletos y boletines, pasando notas de presa en la radio, distribuyendo o pegando afiches en zonas industriales o en barrios dónde residen los trabajadores. Además, organizamos piquetes a la entrada de las fábricas, frente a las oficinas del Ministerio de Asuntos Sociales y del Parlamento para hacer entender nuestras reivindicaciones con respecto a los varios problemas que confrontamos. Paros, huelgas de todos tipos, ocupaciones de fábricas son de nuestros instrumentos de lucha en conflictos altamente antagónicos.
Así, llevamos una lucha continua, puntual como global, para un cambio real de nuestras condiciones de trabajo y de vida como trabajadores en los distintos departamentos, campos y ciudades del país, sobre problemas que surgen de nuestro diario vivir. En el campo, particularmente, luchamos para el aumento de salario de los jornaleros del sector agrícola, su derecho a la organización, el respeto de los derechos de las obreras especialmente las que tienen responsabilidades familiares…
Gracias a estas prácticas y a pesar de las dificultades resultando de los efectos de la dominación interviniendo en la formación social haitiana, hemos logrado organizar varios sindicatos de fábricas, comités de fábricas, de hoteles, de comercios o de pequeños talleres de trabajadores. Hemos establecido asociaciones de pequeños artesanos y de maestros en zonas urbanas y organizaciones campesinas o de trabajadores agrícolas en las zonas rurales. En los barrios, nuestras asociaciones reagrupan, alrededor de los trabajadores, los masas populares en sus reivindicaciones de reproducción (agua, luz, infraestructuras...).
Este trabajo de organización nos ofrece también la ocasión de dirigirnos a los jóvenes, hijos e hijas de obreros o trabajadores con los cuales estamos en contacto. Estamos comprometidos en la construcción de un movimiento de jóvenes determinado por el desarrollo de las luchas para satisfacer sus reivindicaciones. Al mismo tiempo, nos dirigimos a sus parientes y profesores. Eso nos ha permitido construir una coalición entre organizaciones obreras, de estudiantes y de maestros, a fin de plantear las cuestiones de educación, de la enseñanza a partir de los intereses de la clase obrera y de los trabajadores en general.
Nuestro trabajo con los jóvenes está centrado en torno a tres puntos mayores: las luchas concretas, el desarrollo de sus conocimientos, y sus divertimientos instructivos. En el marco de algunas de estas actividades, estos hijos e hijas de trabajadores pueden ya aprender las nociones fundamentales de informática, de electricidad como de lenguas extranjeras (el español, principalmente). Este trabajo se acompaña del desarrollo de una biblioteca incluyendo, entre otros, libros escolares o de referencia y la publicación de un periódico de jóvenes.
Por lo tanto, Batay Ouvriye articula prácticas en los lugares de trabajo con las pretiñendo a las condiciones de cambio de la vida de los trabajadores en general, contra las varias formas de opresión que marcan sus existencias.
¡VIVA LA LUCHA Y LA ORGANIZACIÓN AUTÓNOMA DE LA CLASE OBRERA!
¡VIVA LA LUCHA DE LAS MASAS POPULARES CON LOS TRABAJADORES COMO POSTE CENTRAL Y BAJO LA DIRECCIÓN DE LA CLASE OBRERA!
Para más informaciones, contáctenos: Apt. Postal 13326, Delmas, Puerto-Principe, Haití, Antillas Mayores. Tel: (509) 226719.
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